I learned the hard way,
That they all say things you want to hear.
My heavy heart sinks deep down under you,
And your twisted words, your help just hurts.
You are not what I thought you were.
Hello to high and dry.
Crepúsculo·Luna Nueva·Eclipse·Amanecer
-Los actores somos criaturas necesitadas -dijo Ren-. Dime cuanto tiempo me vas a querer.
-Eso es fácil. Por toda la eternidad.
-Espero que sea suficiente -añadió.
Se besaron con profunda ternura. Todas las barreras entre ellos habían desaparecido.
Ella acerco su cara a la de él.
-Este es el momento en que la música empieza a sonar y aparecen los títulos de crédito.
Él le sujeto la cara con las dos manos y la miró.
-Estas muy equivocada, cariño. La película acaba de empezar.
About: Toscana
-Sabes que eres el aliento de mi vida, ¿verdad? -susurro él contra los
labios de ella-. ¿Sabes lo mucho que te quiero?
About: Toscana
About: Toscana
About: Paramore
About: Sabina
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas “volvamos a empezar”;
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
About: Sabina
La miré, allí, apoyada contra la pared del salón donde se desarrollaba el baile de Navidad del instituto. Aquel vaporoso vestido azul enmarcaba su pálida y tentadora piel blanca. Sus ojos, brillantes y entrecerrados, desprendían el miedo y la amenaza, garantizando una muerte dolorosa a cualquiera que se le acercara y la invitara a bailar. No podía leer su mente, como sucedía con los demás, pero la expresión de su rostro parecía hablar por sí sola. Todos aquellos que habían pensado en pedirle un baile se habían arrepentido al ver aquella mirada amenazante.
Sin embargo, yo no temía a la muerte, ni a nada que pasara por su cabeza, y la luz de sus ojos me tenía completamente hechizado.
Comencé a caminar entre la multitud, hasta llegar frente a ella. Sus ojos se encontraron con los míos y, pronto, toda la amenaza en ellos se volvió una reservada curiosidad. Sonreí lentamente, mientras tendía mi mano hacia ella. El frío día de inverno y las fuertes nevadas en el exterior suponían un beneficio para mí y para el contacto entre nuestras pieles.
—¿Bailas? —pregunté, sin romper el contacto visual.
Vacilante, la tomó, permitiéndome llevarla a la improvisada pista de baile.
Nos movimos al compás de la música, en una lenta danza frente a los curiosos y sorprendidos ojos del alumnado. Su fragancia generaba aquella quemazón en mi garganta, incitándome a inclinarme sobre su cuello; pero algo dentro de mi pecho me lo impedía. Me sentía patético y débil, pero increíblemente completo.
Y no me importaban las diferencias, ni siquiera lo absurdo de toda la situación. Seguiría bailando con ella, incluso hasta el amanecer. Podría quedarme allí hasta la mañana, tan sólo por escuchar aquellas palabras de sus rosados labios.
Por escucharla decir que ella también me amaba.
About: LadyC